glee

Los estereotipos estadounidenses siempre han representado el guilty pleasure más fascinante para los espectadores no-norteamericanos. Los musicales umm… bueno, sólo un rango muy pequeño de personas disfruta una historia contada en cantos y coreografías torpes.

Ahora imagina que estos dos elementos tan peculiares se juntan y mezclan con la historia de un grupo de nerds preparatorianos y sus singulares vidas adolescentes.

Ahí es donde entra Glee

Esta serie cómica/drama lleva a otro nivel las historias juveniles presentando personajes clásicos y completamente renovados a la vez, con ese toque familiar y de pertenencia que al espectador (sin altas expectativas) tanto le agrada ver.

Ya no es solamente la ridícula disputa entre la cheerleader y la dulce odiosa por el mariscal de campo, sino que también hay que sumarle un cover de Rihanna o Kanye West de por medio a todo el drama.

En USA la serie va a la mitad de la temporada, en Latinoamérica (FOX) apenas se transmitió el 3er capítulo, así que si no tienes nada importante que hacer y quieres relajarte con algo simpático, banal y en ocasiones sentimental, Glee es la opción por excelencia. Sólo ten cuidado de con qué personaje te identificas.